TRATAMIENTO del aceite usado La regeneración de las cerca de 98.000 toneladas de aceite usado hizo posible devolver al mercado más de 61.000 toneladas de nuevos lubricantes, evitando así el consumo de 28,7 millones de barriles de petróleo. Los cálculos del ahorro en energía, materias primas (petróleo) y reducción de emisiones de CO 2 , como consecuencia de las operaciones de valorización energética y rege- neración, se han llevado a cabo utilizando fórmulas de cálculo supervisadas y revisadas por personal experto en medio ambiente y sostenibilidad de la División de Energía y Medio Ambiente de Tecnalia (www.tecnalia.com), en base a estudios bibliográficos (fuentes oficiales como la U.S. Environmental Protection Agency o el Institut für Ener- gie-und Umweltforschung Heidelberg y artículos científicos tanto nacionales como internacionales) y consultas a la base de datos Ecoinvent. GESTIÓN DEL ACEITE USADO Tasa de valorización del del aceite usado generado en España Tasa de regeneración del 9 puntos por encima del objetivo exigido MENOS CONSUMO DE MATERIAS PRIMAS 32 millones de barriles de petróleo no consumidos MENOS CONSUMO DE ENERGÍA 30.227 t de fuel óleo 61.271 t de nuevos lubricantes 1.275 GWh de energía ahorrada NUEVOS PRODUCTOS LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO 83.689 t de CO 2 evitadas LEER MÁS LEER MÁS LEER MÁS Cumplimiento de objetivos ecológicos Gracias a los recursos energéticos y materiales que conserva en su composición, el aceite industrial usado puede ser transformado en nuevas materias primas o aprovechado como fuente de energía. Esto permite su incorporación en procesos como la fabricación de nuevas bases lubricantes o su uso como combustible en aplicaciones industriales. En 2024, SIGAUS gestionó 132.568 t de aceites usados, lo que equivale al 46% del volumen de aceite industrial comercializado por sus empresas adheridas en el mercado nacional durante el ejercicio (288.144 t). Este porcentaje refleja el cumplimiento del objetivo ecológico de recuperación del 95% del aceite usado generado, teniendo en cuenta que las autoridades ambientales establecen un coeficiente de generación estimado entre el 40% y el 44%. De acuerdo con la prioridad establecida tanto en las directivas europeas como en el Real Decreto 679/2006, se priorizó el tratamiento del residuo mediante el proceso de regeneración, ya que permite extraer aceites base que pueden utilizarse en la fabricación de nuevos aceites industriales. La cantidad destinada a este tratamiento fue de 97.877 t, el 74% del aceite usado técnicamente regenerable, superando el objetivo normativo del 65%. Gracias a este tratamiento, se pudieron devolver al mercado 61.271 t de nuevos lubricantes, una cantidad que podría servir para el llenado del cárter de más 15 millones de coches. El aceite usado que no fue regenerado, un total de 33.585 t, se valorizó energéticamente a través de un proceso que lo transforma en un combustible alternativo al fuelóleo convencional —denominado fuel BIA—, apto para su uso industrial, principalmente en hornos de cementeras, papeleras o centrales térmicas de generación eléctrica. Gracias a este tratamiento, se generaron en torno a 30.000 t de este combustible con bajo contenido en azufre. Por último, 1.106 t fueron sometidas a un proceso de reciclado material, del que se obtuvieron subproductos aprovechables en diversos procesos industriales, contribuyendo así a un uso más eficiente de los recursos disponibles. Desde una perspectiva ambiental, estos tratamientos contribuyen a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Solo en 2024, la gestión realizada bajo el sistema de SIGAUS evitó la emisión de más de 83.000 t de CO2, una cantidad equivalente al impacto de 332 vuelos de ida y vuelta entre Madrid y Nueva York. Todo ello es posible porque la producción de bases lubricantes o de fuelóleo a partir del aceite usado genera menos emisiones que los procesos convencionales basados en el refino del crudo, lo que contribuye también a reducir el consumo de una materia prima no renovable: serían necesarios hasta 32 millones de barriles de petróleo para producir los productos obtenidos del aceite usado gestionado. La gestión de SIGAUS en 2024 evitó la emisión de casi 84.000 toneladas de CO2, lo que equivale al impacto de 332 vuelos de ida y vuelta entre Madrid y Nueva York.